2026 – LA HORA DE LA VERDAD

3 Ene 2026

Por Itziar Azkona

Se acerca el momento de la verdad.

Después de 36 años, entre los próximos eventos astrológicos se encuentra el más notorio de todos, la conjunción Saturno-Neptuno en Aries. Nada más y nada menos, ya en diciembre de 2023 publicaba en la revista un artículo sobre esta conjunción que titulé: “el final de los tiempos” . Aquí estamos ahora, viviendo a pleno día el caos de este desmoronamiento cultural apoteósico.

Si bien es difícil pronosticar, incluso con cierto dominio de la astrología mundana, no es fácil ver lo que está pasando cuando estamos en el momento presente. Así, hasta que no pasa un tiempo prudencial y podemos ver con perspectiva, la comprensión de las implicaciones de lo que vivimos en el momento es igual de complejo. Por eso, siento que no estamos ni remotamente cerca de entender las implicaciones de estos tiempos presentes. Quizás, sí ahora, podemos entender, con algo más de distancia las implicaciones de todo lo que pasó en 2020, que inocentemente achacamos a la pandemia pero que tiene un trasfondo mucho mayor.

En aquel 2020 Estados Unidos vivía a nivel astrológico el retorno de Plutón, cuando Plutón en Capricornio transitaba por la casa 2 de su carta fundacional y entraba en conjunción con su Plutón natal. Es ahora más palpable que entonces reconocer que en aquel momento se iniciaba el final del imperialismo norteamericano y las consecuencias de este declive en su influencia mundial. Es probable que la elección de Trump, con ese Plutón en tránsito al final de Capricornio, fuera el último toque de trompeta del apocalipsis en el que estamos plenamente inmersxs. Pero entiéndanme que cuando hablo de Apocalpsis no sólo hago alusión al momento de derrumbe irremediable sobre el que estamos sentadxs, sino que incluyo también la idea de revelación. Por eso el título de este artículo que nos ocupa, el de la hora de la verdad, de que esa verdad se nos revele.

En 2026 hay varias fechas vitales, entre ellas el 12-13 de enero, el 13-14 de febrero, el 26 de abril, el 20 y el 30 de junio. Todas estas fechas marcan el final y el inicio de distintos ciclos que nos dejarán alguna devastación o derrumbe de lo viejo con la consiguiente esperanza del espacio que quedará libre para ser rellenado por algo completamente nuevo. La lista de lo que nos espera estará sorteada por guerras relámpago muy características de los nuevos Saturno y Neptuno en Aries y un panorama tecnológico e intelectual que transformará de manera definitiva nuestro entorno con Urano en Géminis. Por último, el primer encuentro de Quirón con Tauro podría ser el aviso definitivo de la vulnerabilidad de un sistema capitalista, parte de la modernidad americano-europea, en su final como cultura mesiánica universalista. Todo esto en vísperas de la despedida de Júpiter de Cáncer en su tránsito hacia Leo, momento en que nos abandona su cuidado y protección y nos deja a nuestra propia suerte. En ese momento Júpiter se pondrá a 180º de Plutón para recordarnos algo de lo que vivimos en 2020 sobre cómo enfrentar la muerte de un sistema y la supervivencia temporal necesaria hasta que lo nuevo se haga más fuerte y sostenible. 

Mucho se habló en 2020 de la conjunción Júpiter-Saturno en Acuario y en 2024 de la entrada de Plutón en Acuario como el comienzo de una era de mayor progreso, igualdad y solidaridad. Pero poco profundizamos en las consecuencias que eso tendría para una minoría dominante. Si Acuario ha de democratizar e igualar, lo primero es preguntarse quién o quiénes se encuentran en la periferia, no para ser incorporados al grupo ya existente que agoniza, sino porque podrían ser ellos los que tomen el centro y lo desplacen del lugar que ocupa en los últimos años. Así, el reconocimiento de las mentes divergentes, de las minorías como fuentes creativas alternativas, de lo femenino como portador de nueva vida, podrían ser los intentos de una nueva democracia si el sistema no los fagocita antes. El eje Acuario-Leo del que participarán Júpiter y Plutón se verá reforzado por la entrada del eje nodal en estos signos el 19 de agosto, inaugurando los eclipses en puntos vitales de nuestro crecimiento como individuos parte de un todo colectivo social.

Entre todo lo planteado, puede que pase desapercibido el tránsito de Quirón asomándose a Tauro, en su lenta salida de Aries entre 2026 y 2027. En este tránsito, en el que el asteroide orbita en su dimensión transpersonal, entre Saturno y Urano, una nueva generación toma definitivamente el testigo. En ese primer contacto podremos asomarnos al trabajo que iniciaremos en 2027 de cómo construir nuestra estabilidad y seguridad interiores sin necesidad de tanto soporte externo. Emergerán temáticas sobre lo material y, si hemos aprovechado el tiempo de aprendizaje del momento anterior en el elemento tierra de años anteriores podremos dar muestras de una mejor gestión del dinero, del cuerpo, de las energías y de los recursos del planeta Tierra. Si no ha sido así, enfrentaremos nuestra vulnerabilidad en todos estos ámbitos.

Pero antes de profundizar un poco más en lo que nos podría deparar 2026, quiero fijar la mirada en el momento actual. Es probable que este último trimestre no haya sido nada fácil. Cuando nos sentíamos en plena conquista, en nuestra nueva proeza con el asomar de Saturno, Neptuno y Urano en los nuevos signos, entre mayo y agosto, vino un último obstáculo, un último río que cruzar. Como si estuviéramos en plena campaña con Alejandro Magno ante las puertas de la India, tras haber conquistado medio mundo, cuando ya todo parecía hecho, con la vuelta de estos planetas a los viejos signos y las retrogradaciones, no ha habido más remedio que frenar. Ha sido necesario enviar una pequeña avanzadilla al otro lado de ese río para un reconocimiento de lo siguiente desconocido. Y las noticias de vuelta no fueron halagüeñas, aún quedaba lo más difícil antes de la gran victoria. Buena parte de lo que llevamos a cuestas no sólo no se podrá utilizar en el nuevo territorio, sino que tampoco aguantaría los embates del agua. Toca deshacernos aún de más cosas, de lo último que nos da seguridad, de lo último que imaginamos que nos sostiene. Habrá quien no se lo crea y se lance al río, habrá quien ya no quiera sino retroceder, regresar a un mundo que no existe; y habrá quien, sabiendo sostener este momento, sepa esperar a que las aguas del río bajen, a que el tiempo escampe, a preparar la llegada al nuevo lugar desnudx y descalzx de todo lo accesorio, con tan sólo la esperanza de lo que aún está por crear. Estos son momentos de resistencias, de deserciones, de caos. Es por tanto, como decía, la hora de la verdad, de si llegamos o no hasta el final, de si atravesamos el duelo, de si rasgamos el velo.

Volviendo al panorama mundial, si los ciclos planetarios de 2026 nos hablan una vez otro año más de ahondar en la incertidumbre presente proveniente de un pasado desgastado, en este artículo quiero recordar que los principales países del panorama internacional presentan tránsitos planetarios vitales que refuerzan la idea de que todo está en el aire y de que la verdad seguirá saliendo, a cucharadas, a la palestra, para que la enfrentemos y nos sirva de material creativo. Soy consciente de la imposibilidad de mencionar todos los países y de un posible sesgo eurocentrista, pero reconozco que, al ser este mi lugar de origen, es el que más conozco y del que más me atrevo a participar con mis interpretaciones astrológicas.

En 2026 algunos de los principales tránsitos astrológicos son:

  1. La conjunción Saturno-Neptuno cierra un ciclo fuertemente relacionado con la Guerra Civil española por lo que es previsible que algo se libere en este país en relación a la tensión tan grande que ahora mismo ya está alcanzando su momento álgido. Cualquier resto o reminiscencia de aquella guerra fratricida terminará de emerger para dejar al descubierto las necesidades y la vulnerabilidad del país. Si la lucha soterrada continúa, será más visible y alocada. Pero seamos sinceros, estar ahora en países de la periferia norteamericana no deja mucho margen a la creatividad nacional. Cualquier país europeo, incluida España, puede ser víctima de la propia lucha fratricida entre el “fundamentalismo mercantil” de George Soros y el “fundamentalismo cristiano” que representa Donald Trump, algo que, sin duda, influirá y calará en la ya profunda dualidad de las dos Españas. Esos si no son antes los propios fundamentalismos los que caen porque caen quienes quizás ya no los representan tan bien. Todo está más abierto que nunca, las costuras sólo están hilvanadas, nada es lo que parece y todo es lo que es.
  1. Neptuno en su entrada en Aries embiste la raíz de la carta de Estados Unidos, conectando con el ciclo en el que el Neptuno en Aries anterior trajo la guerra civil de Estados Unidos. Al mismo tiempo, Urano en Géminis transitará el Descendente del país. Así, por un lado, sigue activo el riesgo de un conflicto interno en Estados Unidos con una mecha ya encendida por las actuaciones en contra y a favor de los inmigrantes, así como una gestión imprevisible, sorpresiva e inestable ante aliados y enemigos públicos. Estados Unidos está inmerso en una tarea complicada, la de querer renovar un liderazgo mundial sobre un mundo en descomposición, usando una correa nueva, pero siendo el mismo perro viejo, imperialista y colonialista. Con el tránsito de Plutón en Acuario por su casa dos y Neptuno en el fondo cielo, Estados Unidos tiene los pies de barro con una situación económica que podría no permitirle los desmanes imperialistas del pasado, sino tan sólo palabras vacías. Sobre todo porque Trump enfrenta elecciones en 2026 y nada de lo real podría verse manejado con realismo.
  1. Igualmente, en Rusia, tanto Neptuno como Urano en tránsito tocaráan los mismos ángulos que Estados Unidos en su carta, la de la Rusia reciente. Se le suma, eso sí, un tránsito de Plutón sobre el Saturno natal del país. Si bien la carta de Rusia es muy reciente, la que se creó tras la ruptura de la Unión Soviética, el tránsito mencionado siempre ha tenido consecuencias nefastas en astrología mundana. Los dos planetas más cerca de la muerte, cuando se juntan, nos recuerdan que cualquier intento de poder y de control puede volverse en contra, que algo se terminó, que no hay posibilidad de volver hacia atrás. Este tránsito podría generar nuevas realidades, duras, frías, complejas, tanto en su interior como en su entorno más cercano. Quizás su idea de mantenerse o ganar poder no resulte como esperan. De hecho, una parte del Imperio Romano cayó bajo la influencia de Saturno y Plutón. Pero no hay caídas sin intentos anteriores de dominio por la fuerza. Esta situación astrológica es históricamente nueva sobre la carta de Rusia, tendremos tiempo de observar su potencial.
  1. Al igual que Europa, China tiene a Plutón transitando por la Luna, con el agravante de que el país oriental tendrá, seguidamente, a ese Plutón en el Ascendente. Esto podría hacer que las vulnerabilidades de China salgan de debajo de la alfombra. Ante el ambiente bélico de alrededor, puede pasar de todo, desde la toma de Taiwán hasta un conflicto mayor con Japón que se acerca peligrosamente a 2028, el momento de reencuentro astrológico con las bombas nucleares. Aunque también es verdad que estos tránsitos traen un empoderamiento vertiginoso cuando se han superado y enfrentado las debilidades, China estaría ya presentando al mundo un poder, hasta ahora oculto, que podría descolocar a más de uno, dejando el tablero de ajedrez geoestratégico muy colocado a su favor. Podría pasar de “víctima” a tener un rol protagonista con tal autoridad. Pero eso sólo después, después de cruzar el río, después de superar la prueba final.
  1. La Unión Europea además de Plutón sobre su Luna, tendrá la conjunción Saturno-Neptuno transitando su Descendente. Otra señal de la dificultad de estos tiempos. Quizás, con este tránsito sea más fácil entender cómo Europa se mueve ahora entre el peligro a ser abandonada y/o la oportunidad de romper su cordón umbilical con la enorme dificultad que eso implica. Una madre plutoniana difícilmente deja ir al hijo, ni nada que creó, por miedo a que la independencia la despoje de lo único que tiene, el hijo, hasta que descubre que su poder creador va más allá de la progenie y se entrega a maternar al mundo mismo. Sea cual sea el rumbo que tome Europa la decisión de un nuevo ciclo para las alianzas exteriores, así como un replanteamiento de sus principios fundacionales parece estar palpitando con fuerza. Desde su periferia podría despertar, al igual que China, a su fuerza interna creadora. Esta vez en igualdad con otros países periféricos en pos de una multilateralidad más diversa y versátil.
  1. Ucrania, otro país en la actualidad geoestratégica, continúa con Plutón sobre su Saturno, que seguirá a un tránsito por el Ascendente con su oposición a Júpiter. Además, tendrá a partir de 2026 sus eclipses en los ángulos. Independientemente del deseo de cada uno, esta configuración confirma lo que en estos momentos ya se está hablando, la desmembración del país que podría empezar a caminar hacia un resurgir en 2027, más claramente desde el 12 o 13 de enero. Tome el rumbo que tome, esta fecha de enero no será una fecha liviana ni para este país, ni para el mundo.
  2. Por último hay países como Colombia, Venezuela o Argentina que están bastante presentes en nuestra realidad hispana y latinoamericana que han superado ya algunos tránsitos dramáticos. Pero la realidad de un final de los tiempos no descansa, es tozuda, tiene una agenda que cumplir y muy poco tiempo que perder. Argentina enfrentará el tránsito de Quirón por su ascendente mostrando su vulnerabilidad en acuerdos y alianzas. Podría ser el infiltrado, el enemigo en casa, bajo la nueva moda de 2026 hacia una mayor militarización mundial. Colombia es el que tiene, de estos tres, los tránsitos más delicados. En cualquier caso, los tres podrían seguir ahondando, a su manera, en la expansión o descontrol de su prestigio internacional. Estará por verse si sus metas son demasiado ambiciosas y pueden perder el control o si por el contrario se abre una ventana de oportunidad para un crecimiento positivo.

Aunque seguro que la lista de países implicados en este cambio transversal es mayor, creo que bastan estos botones como muestraejemplo. Todos estos países muestran tránsitos vitales a sus ángulos y todos los tránsitos están relacionados con los 3 grandes transpersonales, conectados por ese trígono menor que nos moviliza y motiva hacia la creación de lo nuevo, a través de experiencias que nos superan, que van más allá de lo que podemos controlar y que nos transforman a niveles colectivos de enorme fuerza y trascendencia. Los 3 grandes actores, Rusia, China y Estados Unidos tendrán que enfrentar en 2026 grandes acontecimientos tanto naturales como sociales.

Entre otras cosas, todos los que nos vemos fuera de este marco geoestratégico podríamos ser, a través de importantes movimientos sociales, sus verdaderos quebraderos de cabeza, y sin duda, con Urano, Neptuno y Plutón en danza cósmica probatoria animarán a que el Planeta Tierra también tenga un rol importante que jugar en este escenario, aún de caos y de incertidumbre. Con esto quiero decir que los ciudadanos y el planeta tenemos también nuestra propia agenda y será movidita.

La buena noticia es que ha llegado la hora de la verdad, la hora de que la verdad nos sea revelada en forma de derrumbe y caída de esa parte del sistema que nos sacudirá hacia una nueva dimensión sociopolítica. Una verdad revelada sobre nuestro nivel de madurez como conjunto colectivo más o menos consciente. Tu participación consciente en este año será, como hasta ahora, vital y fundamental, es por eso que llevamos ya un tiempo sin querer conformarnos con lo que creíamos que éramos para ir descubriendo, cada día más, quiénes somos.

A partir de 2026, ya no sólo como individuos individuales, sino también como colectivo.


Itziar Azkona

Itziar es Licenciada en Ciencias Políticas y Sociología. Tras un Máster en Investigación Social en University of Surrey decide estudiar astrología. Obtiene el Diploma de la Faculty de Estudios Astrológicos de Londres donde es Tutora. Colabora en varios proyectos sin ánimo de lucro: es Global Director de ISAR para España (International Society for Astrological Research) y forma parte del equipo editorial de la Revista Stellium, la principal publicación de astrología en español. Ha participado en el Congreso Internacional de Astrología Online así como en numerosas ponencias, publicaciones y colaboraciones con otras escuelas de Astrología.

Itziar Azkona D. F.Astro.S

Socióloga. Coach. Astróloga.

www.itziarazkona.com

@itziazkona

FB: Coaching astrologico

Youtube: @MsItzibitzi

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