{"id":569,"date":"2023-07-08T18:31:24","date_gmt":"2023-07-08T18:31:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistastellium.com\/?p=569"},"modified":"2023-10-26T20:40:09","modified_gmt":"2023-10-26T20:40:09","slug":"la-practica-de-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistastellium.com\/?p=569","title":{"rendered":"La practica de la esperanza"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Por Gi Juliano<\/h2>\n\n\n\n<p>Fueron noticia las termas de San Casciano donde unos arque\u00f3logos hallaron tres mil monedas romanas y unas figuras votivas, un aut\u00e9ntico tesoro sacro. Desde hace un tiempo viene d\u00e1ndose una recuperaci\u00f3n extraordinaria de tesoros antiguos, a la par la traducci\u00f3n de textos que est\u00e1n generando gran inter\u00e9s y un retorno a fuentes significativas. En los antiguos templos etruscos, lugares destinados a la oraci\u00f3n y a la plegaria se sol\u00edan encontrar numerosos exvotos o figuras votivas para implorar el favor de la divinidad o bien para agradecer su concesi\u00f3n. Las mujeres inf\u00e9rtiles, por ejemplo, llevaban al templo sus \u00fateros votivos hechos de arcilla confeccionados para so\u00f1ar y orar a los dioses para que concedieran la gracia solicitada. Estos \u00fateros se dejaban en el templo al resguardo divino. Los problemas de esterilidad eran graves en el mundo antiguo. Se necesitaba una tasa de natalidad alta para mantener a la comunidad fortalecida. Las mujeres que no alcanzaban la categor\u00eda de madres tampoco eran valoradas socialmente, por lo que no es de extra\u00f1ar la gran cantidad de ofrendas votivas para alcanzar la gestaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un objeto o exvoto se convert\u00eda en un talism\u00e1n, en la forma exterior de un sufrimiento \u00edntimo, tal como suced\u00eda con las mujeres inf\u00e9rtiles de las antiguas civilizaciones. La relaci\u00f3n entre imaginaci\u00f3n y objeto es lo que desencadena la autoreparaci\u00f3n y la transformaci\u00f3n del padeciente Este acto simb\u00f3lico y ritual se volv\u00eda reparador del sufrimiento de estas mujeres y tambi\u00e9n una pr\u00e1ctica de la esperanza, asunto que motiva este art\u00edculo. Los \u00fateros de arcilla ofrecidos a los dioses cumplen una funci\u00f3n similar a la de los juguetes en los ni\u00f1os, una proyecci\u00f3n imaginativa e interactiva que se da a trav\u00e9s de un objeto, en principio inanimado. Esto da al objeto una agencia, permite que se desarrolle un di\u00e1logo reparador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo sucede con la plegaria, no cambia necesariamente un destino, pero transforma al solicitante. A partir de una experiencia cargada de dolor y desconcierto, se abre la posibilidad de participar con el destino, se orienta uno hacia una actividad que trasciende lo personal y que conduce a una realidad aumentada, de esas que no se experimentan con visores. Roberto Calasso compara a estas experiencias de realidad virtual o realidad aumentada con las de un turista: en ambos casos obra una suspensi\u00f3n de lo irreversible. Agotada la experiencia del viaje, el turista volver\u00e1 a casa, de la misma manera el participante de una virtualidad vivir\u00e1 una experiencia sabiendo que al retirar el visor se suspende, como una lluvia que no moja. Por el contrario, un solicitante o padeciente se encuentra atravesado por un evento de destino insoslayable y es a trav\u00e9s de este impacto que la esperanza de reparaci\u00f3n se abre paso, es esta su \u201crealidad aumentada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El escritor cubano Alejo Carpentier afirmaba que la grandeza del hombre consiste en imponerse tareas, en mejorar lo que es: <em>\u201cen el reino de los cielos no hay grandeza que conquistar, puesto que all\u00e1 todo es jerarqu\u00eda establecida, inc\u00f3gnita despejada, existir sin t\u00e9rmino, imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite<\/em>\u201d. La esperanza carece de sentido en el Ed\u00e9n, sin ca\u00edda la esperanza no tiene sitio. Sin pestes tampoco, tal como lo relata Hes\u00edodo, Pandora quita sus manos de la tinaja, se dispersan las calamidades pero queda retenida la esperanza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La esperanza como actividad.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La esperanza lejos de ser abstracta, es una recopilaci\u00f3n de fuerzas capaz de crear nuevos desenlaces para historias dif\u00edciles, incluso ante sentencias contrarias a toda esperanza. Como actividad, produce una transici\u00f3n, su direcci\u00f3n es hacia lo que podr\u00eda suceder, pero no es posible anticipar. Por este motivo y parad\u00f3jicamente, la esperanza prepara para la decepci\u00f3n y a\u00fan as\u00ed se persevera en ella. Toda esperanza es una falsa esperanza, no hay una raz\u00f3n l\u00f3gica que la sustente pero esto no la invalida, es una forma de ir a contrapelo cuando el sentido com\u00fan dice otra cosa, persistir en la esperanza es una especie de delirio sagrado capaz de producir sentido. Hay que decirlo con todas las letras, la pr\u00e1ctica de la esperanza nos coloca en posiciones indignas ante cualquier l\u00f3gica que demande fundamentos y demostraciones acabadas. Si pensamos en la esperanza como una actividad, se deriva la dimensi\u00f3n \u00e9tica que se desprende de su pr\u00e1ctica, que no se sostiene en una moral controladora que se cierra a un resultado, sino que hace mundo a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p>A modo de reconocimiento al personal de la salud que afront\u00f3 la pandemia del 2020, la artista chilena P\u00eda Schulze don\u00f3 a un hospital una escultura que llam\u00f3 \u201c<em>Elpis y la vara de Esculapio<\/em>\u201d Elpis es la diosa que representa a la esperanza retenida en la vasija de Pandora y es el \u00faltimo recurso disponible para la humanidad. La figura est\u00e1 en \u201c<em>ustrasana<\/em>\u201d o postura de camello, con el pecho expandido y en cuyo centro se encuentra una piedra circular de granito para recordar el peso que ha dejado la pandemia. En la mitolog\u00eda griega, Elpis es hija de Nyx la noche, sugiriendo que la esperanza es un asunto nocturno y se sabe, ninguna noche es eterna. La esperanza es tambi\u00e9n un asunto que involucra a la memoria, pues no hay esperanza alguna en el olvido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>En el principio cre\u00f3 Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vac\u00eda, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Esp\u00edritu de Dios se mov\u00eda sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz<\/em>\u201d El relato del G\u00e9nesis sugiere que la noche humana deja de ser primitiva, deja de ser un caos y una oscuridad absoluta. Se manifiesta en el espacio on\u00edrico, en la intimidad, en la espera de un amanecer, y con la espera aparecen los tiempos y las distancias, aparece la espera que desespera. Mucho se habla de la ansiedad como un mal de estos tiempos,&nbsp; Constanza Michelson afirma que el ansioso no solo cancela la espera, tambi\u00e9n cancela su s\u00edmbolo. La existencia ansiosa es pura afirmaci\u00f3n, positividad y materialidad. La ansiedad es un desespero corporal para abolir una espera, reclama y exige presencia. El misterio, en cambio, se demora, opera sobre las ausencias. Si el misterio se opone a la ansiedad es porque soporta una distancia decisiva hacia las cosas, en palabras de Michelson.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Nadie muere en la v\u00edspera.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u201c<em>No tem\u00e1is que est\u00e1n con el C\u00e9sar y su estrella, nadie muere en la v\u00edspera<\/em>\u201d Con esta frase, un presidente argentino intent\u00f3 tranquilizar a los pasajeros del avi\u00f3n presidencial que se sacud\u00eda ante las violentas r\u00e1fagas de viento. Una an\u00e9cdota que da cuenta de su inflaci\u00f3n jupiteriana. La frase sugiere tambi\u00e9n que la esperanza opera en las v\u00edsperas como un intersticio. V\u00edspera proviene del lat\u00edn <em>vespera<\/em>, que hace alusi\u00f3n a la estrella de la tarde o Venus Vespertina. Nicola Smuts-Allsop es una astr\u00f3loga que trabaja con asuntos de fertilidad y ofrece una interpretaci\u00f3n sobre Venus, las v\u00edsperas y el retorno de la luz, vali\u00e9ndose del mito sumerio sobre el descenso de Inanna al inframundo. Este relato es una representaci\u00f3n estupenda del ciclo sin\u00f3dico de Venus. Los sumerios asociaron la muerte y la vida con las observaciones astron\u00f3micas de Venus. Cada revoluci\u00f3n de Venus daba a los observadores la esperanza del retorno de la luz, el regreso de la salud y la felicidad, la liberaci\u00f3n del inframundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Inanna era la diosa del cielo y de la vida, asociada con la Venus matutina o lucero del amanecer. Su hermana Ereshkigal que resid\u00eda en el inframundo queda viuda y presa de un estado de sufrimiento, al que se suma sus dolores de parto. Inanna decide descender a los reinos de su hermana oscura para ofrecerle consuelo. Inanna llega a las puertas del inframundo ataviada de sus siete poderes, simbolizados por siete piezas de ropa, inclu\u00edda su corona. Puerta a puerta, se le ordena desprenderse de sus poderes. Cuando finalmente queda desnuda y arrodillada ante un panel de jueces y ante su hermana, se dicta su sentencia: Inanna deb\u00eda ser colgada de un gancho hasta que su cuerpo se pudriera. Y as\u00ed fue.<\/p>\n\n\n\n<p>Enki, se\u00f1or de la Tierra se ofrece a rescatar a su nieta. Para ello tom\u00f3 la suciedad que hab\u00eda bajo sus u\u00f1as y molde\u00f3 dos insectos, Galatur y Kalaturru, que eran lo suficientemente peque\u00f1os e imperceptibles para traspasar las puertas del inframundo. Enki les da una poci\u00f3n para que resuciten a Inanna, una gota por cada d\u00eda que Inanna estuvo en el inframundo. Cuando estos seres est\u00e1n ante la presencia de Ereshkigal se la encuentran con dolores de parto. Galatur y Kalaturru la acompa\u00f1an y haci\u00e9ndose eco de su dolor, gimen y se compadecen imitando sus lamentos. El acompa\u00f1amiento de estas criaturas y el cuidado despiertan en Ereshkigal un sentimiento de gratitud inusual, les devuelve el cuerpo inerte de Inanna quien resucita y aparece nuevamente como la Venus vespertina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El reconocimiento del dolor es un punto cr\u00edtico en la transformaci\u00f3n de Ereshkigal que posibilita el rescate de Inanna, y con esto el retorno de la luz. El regreso de Inanna desde las profundidades del inframundo depende en gran medida de esta acci\u00f3n. Galatur y Kurgarra, no eran deidades ni seres extraordinarios, eran insignificantes. El acompa\u00f1amiento hacia Ereshkigal, genuino o fingido, opera como un placebo, un alivio que la libera y posibilita su reparaci\u00f3n y con esto, un giro en la historia. Este acto genera una permuta, un cambio de estados que es la condici\u00f3n de posibilidad para que la luz retorne. La zona mutable en la que opera la esperanza oscila entre plenitud y despojo, luz y sombra, compasi\u00f3n y rabia, gesto y narraci\u00f3n. Estos son los auxiliares que dinamizan y precipitan los eventos, ligan lo que se encuentra separado. De la propuesta se desprende y se confirma una vez m\u00e1s que la esperanza es un asunto nocturno, una posibilidad que emerge cuando, al igual que Inanna, somos capaces de descender a los reinos oscuros, no sin antes despojarnos y sacrificar nuestros atav\u00edos y poderes para atravesar las estrechas puertas del inframundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El fallecido papa cat\u00f3lico Benedicto XVI, comparti\u00f3 una audiencia en la previa de pascuas para referirse al momento de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas: llegado el mediod\u00eda toda la regi\u00f3n qued\u00f3 en tinieblas hasta las tres de la tarde. Y a las tres, Jes\u00fas clam\u00f3 con voz potente: <em>Elo\u00ed, Elo\u00ed, lem\u00e1 sabactan\u00ed?<\/em>, que significa: <em>Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?<\/em> En la estructura del relato, la oraci\u00f3n se vuelve grito, la voz de Jes\u00fas se eleva en el culmen de las tres horas de tinieblas, desde el mediod\u00eda hasta las tres de la tarde. Cuando Jes\u00fas se acerca a la muerte, solo est\u00e1 presente una oscuridad primigenia y absoluta similar a la que ocurre en los eclipses solares. Jes\u00fas ante esta oscuridad absoluta, grita. Cito textual las palabras de Benedicto: \u201c<em>esto sucede tambi\u00e9n en nuestra relaci\u00f3n con Dios: ante las situaciones dif\u00edciles y desgarradoras, cuando parece que no nos escucha, no dudemos en confiarle el peso que llevamos dentro, de gritar nuestro sufrimiento<\/em>\u201d. El abandono, el silencio y la noche oscura dan lugar a la catarsis y al grito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta narrativa fundacional en Occidente, tiene un final conocido: Jes\u00fas resucita y esta novedad es revelada en primera instancia a Mar\u00eda Magdalena, la primera en encontrarlo en la ma\u00f1ana de Pascua. \u201c<em>Surrexit Christus, spes mea<\/em>\u201d \u2013 \u201c<em>Resucit\u00f3 Cristo, mi esperanza<\/em>\u201d. Jes\u00fas se manifiesta ya resucitado a Magdalena, su fiel y devota disc\u00edpula, la Venus de esta historia que atestigua en primera instancia el resurgimiento del s\u00edmbolo solar cristiano. Tanto el mito sumerio como el cristiano refuerzan este v\u00ednculo entre esperanza, v\u00edspera, oscuridad y luz representado por el ciclo sin\u00f3dico de Venus.<\/p>\n\n\n\n<p>Maria Magdalena es mencionada tanto en el nuevo testamento can\u00f3nico como en varios evangelios ap\u00f3crifos, como una disc\u00edpula significativa. Al igual que Inanna y sus siete poderes, Maria Magdalena estaba pose\u00edda pero por siete demonios. Las acusaciones de \u201c<em>posesi\u00f3n demon\u00edaca<\/em>\u201d se basaban en la creencia de que eran fuerzas que tomaban y desviaban el comportamiento humano alej\u00e1ndolo de Dios. Las personas pose\u00eddas eran expulsadas de la comunidad. En consecuencia, liberar a una persona de sus demonios implicaba exorcizarla y recuperarla devolvi\u00e9ndole un lugar en la vida comunitaria. Es lo que sucede con Maria Magdalena cuando Jes\u00fas la libera de sus demonios y la comunidad de disc\u00edpulos se convierte en su familia subrogada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Se impone desescombrar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Excavar y desescombrar ha permitido a los arque\u00f3logos hallar tesoros sacros y textos antiguos que posibilitan que mil a\u00f1os se vuelvan presente. Se revela, como sucedi\u00f3 con los arque\u00f3logos que hallaron las figuras votivas, algo que permanec\u00eda en una franja de olvido y es preciso recuperar: la pr\u00e1ctica de la esperanza. En 1945, en un contexto de oscura posguerra, Carl Jung retoma sus escritos luego de casi diez a\u00f1os de silencio posterior a la segunda guerra mundial. Advert\u00eda a sus lectores: \u201cSe <em>impone desescombrar<\/em>\u201d, antes de la reconstrucci\u00f3n viene el desescombro, que tambi\u00e9n incluye la reflexi\u00f3n sobre lo ocurrido. En este art\u00edculo Jung se asume con el alma revuelta y carente de toda mesura. Pensar al mundo fuera del mundo, pensar el padecimiento personal y colectivo sin sufrirlo o teoriz\u00e1ndolo, se vuelve una posici\u00f3n defensiva y en cierta forma arrogante. Ni tan lejos ni tan cerca, una distancia de rescate que permita el acercamiento y el rodeo sin fagocitarnos. Se impone desescombrar, tanto para recuperar como para reflexionar; a sangre caliente y a grito pelado por momentos, a sangre fr\u00eda y con mesura por otros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La esperanza como pr\u00e1ctica, es una actividad profundamente excavatoria, es hija de la noche y ninguna noche es perpetua. Esta oscuridad no es absoluta ni abstracta, nos recuerda el origen olvidado, que un padecimiento lo vuelve reconocimiento. No hay esperanza posible en el olvido ni en una ansiedad que reclama presencias. La esperanza anhela, reconoce, contempla y reza pero tambi\u00e9n hace mundo desde su pr\u00e1ctica, no solo lo padece en una espera ag\u00f3nica. El desvar\u00edo forma parte de su paisaje, pues toda esperanza es falsa en un sentido estrictamente l\u00f3gico, no hay una raz\u00f3n que la sustente, es ir a contrapelo cuando el sentido com\u00fan demanda otros tipos de entendimientos, curiosamente es la esperanza la que nos prepara para la decepci\u00f3n y la ca\u00edda, no la sensatez ni la solemnidad de las certezas. Algo que perturba y desconcierta tiene el potencial de religarnos y despertarnos del olvido, arrancarnos de la sensaci\u00f3n de habitar una existencia ajena y desalmada. En palabras de Marco Aurelio:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>&#8220;O se trata de una necesidad del destino y un<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>orden inviolable, o bien de una providencia<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>aplacable, o bien de un caos fortuito y sin<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>direcci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Si se trata de una necesidad inviolable, \u00bfa qu\u00e9<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>ofreces resistencia?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Si se trata de una providencia que acepta ser<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>aplacada, entonces hazte a ti mismo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>merecedor del socorro divino.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y si se trata de un caos sin gu\u00eda, conf\u00f3rmate,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>porque en medio de un oleaje de tal \u00edndole<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>dispones en tu interior de una inteligencia gu\u00eda&#8221;<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity has-blush-bordeaux-gradient-background has-background is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistastellium.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Copia-de-Foto-gi.juliano-Gi-Juliano-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-707 size-full\"\/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Gi Juliano<\/h2>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Licenciada en econom\u00eda y astr\u00f3loga argentina. Como economista y m\u00e1ster en econom\u00eda (Universidad del CEMA), se ha dedicado a la docencia (Universidad de Buenos Aires), a la investigaci\u00f3n de temas ambientales y a las finanzas. Como astr\u00f3loga profesional, se encuentra dedicada a la consultor\u00eda, a la docencia y a la investigaci\u00f3n. Ha transitado una primera etapa de formaci\u00f3n relacionada con una astrolog\u00eda de enfoque humanista (Casa XI), una etapa intermedia en la que incorpor\u00f3 diversos contenidos de posgrado que la llevaron a una etapa que contin\u00faa en el presente, enraizada en una astrolog\u00eda tradicional helen\u00edstica (Hellenistic Astrology Course, Chris Brennan).<\/p>\n\n\n\n<p>astrolo.gi@outlook.com<br>instagram: astrolo.gi<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Gi Juliano<\/p>\n<p>Fueron noticia las termas de San Casciano donde unos arque\u00f3logos hallaron tres mil monedas romanas y unas figuras votivas, un aut\u00e9ntico tesoro sacro. 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Las mujeres inf\u00e9rtiles, por ejemplo, llevaban al templo sus \u00fateros votivos hechos de arcilla confeccionados para so\u00f1ar y orar a los dioses para que concedieran la gracia solicitada. Estos \u00fateros se dejaban en el templo al resguardo divino. Los problemas de esterilidad eran graves en el mundo antiguo. Se necesitaba una tasa de natalidad alta para mantener a la comunidad fortalecida. Las mujeres que no alcanzaban la categor\u00eda de madres tampoco eran valoradas socialmente, por lo que no es de extra\u00f1ar la gran cantidad de ofrendas votivas para alcanzar la gestaci\u00f3n.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Un objeto o exvoto se convert\u00eda en un talism\u00e1n, en la forma exterior de un sufrimiento \u00edntimo, tal como suced\u00eda con las mujeres inf\u00e9rtiles de las antiguas civilizaciones. La relaci\u00f3n entre imaginaci\u00f3n y objeto es lo que desencadena la autoreparaci\u00f3n y la transformaci\u00f3n del padeciente Este acto simb\u00f3lico y ritual se volv\u00eda reparador del sufrimiento de estas mujeres y tambi\u00e9n una pr\u00e1ctica de la esperanza, asunto que motiva este art\u00edculo. Los \u00fateros de arcilla ofrecidos a los dioses cumplen una funci\u00f3n similar a la de los juguetes en los ni\u00f1os, una proyecci\u00f3n imaginativa e interactiva que se da a trav\u00e9s de un objeto, en principio inanimado. Esto da al objeto una agencia, permite que se desarrolle un di\u00e1logo reparador.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Lo mismo sucede con la plegaria, no cambia necesariamente un destino, pero transforma al solicitante. A partir de una experiencia cargada de dolor y desconcierto, se abre la posibilidad de participar con el destino, se orienta uno hacia una actividad que trasciende lo personal y que conduce a una realidad aumentada, de esas que no se experimentan con visores. Roberto Calasso compara a estas experiencias de realidad virtual o realidad aumentada con las de un turista: en ambos casos obra una suspensi\u00f3n de lo irreversible. Agotada la experiencia del viaje, el turista volver\u00e1 a casa, de la misma manera el participante de una virtualidad vivir\u00e1 una experiencia sabiendo que al retirar el visor se suspende, como una lluvia que no moja. Por el contrario, un solicitante o padeciente se encuentra atravesado por un evento de destino insoslayable y es a trav\u00e9s de este impacto que la esperanza de reparaci\u00f3n se abre paso, es esta su \u201crealidad aumentada\u201d.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El escritor cubano Alejo Carpentier afirmaba que la grandeza del hombre consiste en imponerse tareas, en mejorar lo que es: <em>\u201cen el reino de los cielos no hay grandeza que conquistar, puesto que all\u00e1 todo es jerarqu\u00eda establecida, inc\u00f3gnita despejada, existir sin t\u00e9rmino, imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite<\/em>\u201d. La esperanza carece de sentido en el Ed\u00e9n, sin ca\u00edda la esperanza no tiene sitio. Sin pestes tampoco, tal como lo relata Hes\u00edodo, Pandora quita sus manos de la tinaja, se dispersan las calamidades pero queda retenida la esperanza.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:heading -->\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La esperanza como actividad.<\/strong><\/h2>\n<!-- \/wp:heading -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La esperanza lejos de ser abstracta, es una recopilaci\u00f3n de fuerzas capaz de crear nuevos desenlaces para historias dif\u00edciles, incluso ante sentencias contrarias a toda esperanza. Como actividad, produce una transici\u00f3n, su direcci\u00f3n es hacia lo que podr\u00eda suceder, pero no es posible anticipar. Por este motivo y parad\u00f3jicamente, la esperanza prepara para la decepci\u00f3n y a\u00fan as\u00ed se persevera en ella. Toda esperanza es una falsa esperanza, no hay una raz\u00f3n l\u00f3gica que la sustente pero esto no la invalida, es una forma de ir a contrapelo cuando el sentido com\u00fan dice otra cosa, persistir en la esperanza es una especie de delirio sagrado capaz de producir sentido. Hay que decirlo con todas las letras, la pr\u00e1ctica de la esperanza nos coloca en posiciones indignas ante cualquier l\u00f3gica que demande fundamentos y demostraciones acabadas. Si pensamos en la esperanza como una actividad, se deriva la dimensi\u00f3n \u00e9tica que se desprende de su pr\u00e1ctica, que no se sostiene en una moral controladora que se cierra a un resultado, sino que hace mundo a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>A modo de reconocimiento al personal de la salud que afront\u00f3 la pandemia del 2020, la artista chilena P\u00eda Schulze don\u00f3 a un hospital una escultura que llam\u00f3 \u201c<em>Elpis y la vara de Esculapio<\/em>\u201d Elpis es la diosa que representa a la esperanza retenida en la vasija de Pandora y es el \u00faltimo recurso disponible para la humanidad. La figura est\u00e1 en \u201c<em>ustrasana<\/em>\u201d o postura de camello, con el pecho expandido y en cuyo centro se encuentra una piedra circular de granito para recordar el peso que ha dejado la pandemia. En la mitolog\u00eda griega, Elpis es hija de Nyx la noche, sugiriendo que la esperanza es un asunto nocturno y se sabe, ninguna noche es eterna. La esperanza es tambi\u00e9n un asunto que involucra a la memoria, pues no hay esperanza alguna en el olvido.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>\u201c<em>En el principio cre\u00f3 Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vac\u00eda, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Esp\u00edritu de Dios se mov\u00eda sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz<\/em>\u201d El relato del G\u00e9nesis sugiere que la noche humana deja de ser primitiva, deja de ser un caos y una oscuridad absoluta. Se manifiesta en el espacio on\u00edrico, en la intimidad, en la espera de un amanecer, y con la espera aparecen los tiempos y las distancias, aparece la espera que desespera. Mucho se habla de la ansiedad como un mal de estos tiempos,&nbsp; Constanza Michelson afirma que el ansioso no solo cancela la espera, tambi\u00e9n cancela su s\u00edmbolo. La existencia ansiosa es pura afirmaci\u00f3n, positividad y materialidad. La ansiedad es un desespero corporal para abolir una espera, reclama y exige presencia. El misterio, en cambio, se demora, opera sobre las ausencias. Si el misterio se opone a la ansiedad es porque soporta una distancia decisiva hacia las cosas, en palabras de Michelson.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:heading -->\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Nadie muere en la v\u00edspera.<\/strong><\/h2>\n<!-- \/wp:heading -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>\u201c<em>No tem\u00e1is que est\u00e1n con el C\u00e9sar y su estrella, nadie muere en la v\u00edspera<\/em>\u201d Con esta frase, un presidente argentino intent\u00f3 tranquilizar a los pasajeros del avi\u00f3n presidencial que se sacud\u00eda ante las violentas r\u00e1fagas de viento. Una an\u00e9cdota que da cuenta de su inflaci\u00f3n jupiteriana. La frase sugiere tambi\u00e9n que la esperanza opera en las v\u00edsperas como un intersticio. V\u00edspera proviene del lat\u00edn <em>vespera<\/em>, que hace alusi\u00f3n a la estrella de la tarde o Venus Vespertina. Nicola Smuts-Allsop es una astr\u00f3loga que trabaja con asuntos de fertilidad y ofrece una interpretaci\u00f3n sobre Venus, las v\u00edsperas y el retorno de la luz, vali\u00e9ndose del mito sumerio sobre el descenso de Inanna al inframundo. Este relato es una representaci\u00f3n estupenda del ciclo sin\u00f3dico de Venus. Los sumerios asociaron la muerte y la vida con las observaciones astron\u00f3micas de Venus. Cada revoluci\u00f3n de Venus daba a los observadores la esperanza del retorno de la luz, el regreso de la salud y la felicidad, la liberaci\u00f3n del inframundo.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Inanna era la diosa del cielo y de la vida, asociada con la Venus matutina o lucero del amanecer. Su hermana Ereshkigal que resid\u00eda en el inframundo queda viuda y presa de un estado de sufrimiento, al que se suma sus dolores de parto. Inanna decide descender a los reinos de su hermana oscura para ofrecerle consuelo. Inanna llega a las puertas del inframundo ataviada de sus siete poderes, simbolizados por siete piezas de ropa, inclu\u00edda su corona. Puerta a puerta, se le ordena desprenderse de sus poderes. Cuando finalmente queda desnuda y arrodillada ante un panel de jueces y ante su hermana, se dicta su sentencia: Inanna deb\u00eda ser colgada de un gancho hasta que su cuerpo se pudriera. Y as\u00ed fue.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Enki, se\u00f1or de la Tierra se ofrece a rescatar a su nieta. Para ello tom\u00f3 la suciedad que hab\u00eda bajo sus u\u00f1as y molde\u00f3 dos insectos, Galatur y Kalaturru, que eran lo suficientemente peque\u00f1os e imperceptibles para traspasar las puertas del inframundo. Enki les da una poci\u00f3n para que resuciten a Inanna, una gota por cada d\u00eda que Inanna estuvo en el inframundo. Cuando estos seres est\u00e1n ante la presencia de Ereshkigal se la encuentran con dolores de parto. Galatur y Kalaturru la acompa\u00f1an y haci\u00e9ndose eco de su dolor, gimen y se compadecen imitando sus lamentos. El acompa\u00f1amiento de estas criaturas y el cuidado despiertan en Ereshkigal un sentimiento de gratitud inusual, les devuelve el cuerpo inerte de Inanna quien resucita y aparece nuevamente como la Venus vespertina.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El reconocimiento del dolor es un punto cr\u00edtico en la transformaci\u00f3n de Ereshkigal que posibilita el rescate de Inanna, y con esto el retorno de la luz. El regreso de Inanna desde las profundidades del inframundo depende en gran medida de esta acci\u00f3n. Galatur y Kurgarra, no eran deidades ni seres extraordinarios, eran insignificantes. El acompa\u00f1amiento hacia Ereshkigal, genuino o fingido, opera como un placebo, un alivio que la libera y posibilita su reparaci\u00f3n y con esto, un giro en la historia. Este acto genera una permuta, un cambio de estados que es la condici\u00f3n de posibilidad para que la luz retorne. La zona mutable en la que opera la esperanza oscila entre plenitud y despojo, luz y sombra, compasi\u00f3n y rabia, gesto y narraci\u00f3n. Estos son los auxiliares que dinamizan y precipitan los eventos, ligan lo que se encuentra separado. De la propuesta se desprende y se confirma una vez m\u00e1s que la esperanza es un asunto nocturno, una posibilidad que emerge cuando, al igual que Inanna, somos capaces de descender a los reinos oscuros, no sin antes despojarnos y sacrificar nuestros atav\u00edos y poderes para atravesar las estrechas puertas del inframundo.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:heading -->\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d<\/strong><\/h2>\n<!-- \/wp:heading -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El fallecido papa cat\u00f3lico Benedicto XVI, comparti\u00f3 una audiencia en la previa de pascuas para referirse al momento de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas: llegado el mediod\u00eda toda la regi\u00f3n qued\u00f3 en tinieblas hasta las tres de la tarde. Y a las tres, Jes\u00fas clam\u00f3 con voz potente: <em>Elo\u00ed, Elo\u00ed, lem\u00e1 sabactan\u00ed?<\/em>, que significa: <em>Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?<\/em> En la estructura del relato, la oraci\u00f3n se vuelve grito, la voz de Jes\u00fas se eleva en el culmen de las tres horas de tinieblas, desde el mediod\u00eda hasta las tres de la tarde. Cuando Jes\u00fas se acerca a la muerte, solo est\u00e1 presente una oscuridad primigenia y absoluta similar a la que ocurre en los eclipses solares. Jes\u00fas ante esta oscuridad absoluta, grita. Cito textual las palabras de Benedicto: \u201c<em>esto sucede tambi\u00e9n en nuestra relaci\u00f3n con Dios: ante las situaciones dif\u00edciles y desgarradoras, cuando parece que no nos escucha, no dudemos en confiarle el peso que llevamos dentro, de gritar nuestro sufrimiento<\/em>\u201d. El abandono, el silencio y la noche oscura dan lugar a la catarsis y al grito.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Esta narrativa fundacional en Occidente, tiene un final conocido: Jes\u00fas resucita y esta novedad es revelada en primera instancia a Mar\u00eda Magdalena, la primera en encontrarlo en la ma\u00f1ana de Pascua. \u201c<em>Surrexit Christus, spes mea<\/em>\u201d \u2013 \u201c<em>Resucit\u00f3 Cristo, mi esperanza<\/em>\u201d. Jes\u00fas se manifiesta ya resucitado a Magdalena, su fiel y devota disc\u00edpula, la Venus de esta historia que atestigua en primera instancia el resurgimiento del s\u00edmbolo solar cristiano. Tanto el mito sumerio como el cristiano refuerzan este v\u00ednculo entre esperanza, v\u00edspera, oscuridad y luz representado por el ciclo sin\u00f3dico de Venus.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Maria Magdalena es mencionada tanto en el nuevo testamento can\u00f3nico como en varios evangelios ap\u00f3crifos, como una disc\u00edpula significativa. Al igual que Inanna y sus siete poderes, Maria Magdalena estaba pose\u00edda pero por siete demonios. Las acusaciones de \u201c<em>posesi\u00f3n demon\u00edaca<\/em>\u201d se basaban en la creencia de que eran fuerzas que tomaban y desviaban el comportamiento humano alej\u00e1ndolo de Dios. Las personas pose\u00eddas eran expulsadas de la comunidad. En consecuencia, liberar a una persona de sus demonios implicaba exorcizarla y recuperarla devolvi\u00e9ndole un lugar en la vida comunitaria. Es lo que sucede con Maria Magdalena cuando Jes\u00fas la libera de sus demonios y la comunidad de disc\u00edpulos se convierte en su familia subrogada.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:heading -->\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Se impone desescombrar<\/strong><\/h2>\n<!-- \/wp:heading -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Excavar y desescombrar ha permitido a los arque\u00f3logos hallar tesoros sacros y textos antiguos que posibilitan que mil a\u00f1os se vuelvan presente. Se revela, como sucedi\u00f3 con los arque\u00f3logos que hallaron las figuras votivas, algo que permanec\u00eda en una franja de olvido y es preciso recuperar: la pr\u00e1ctica de la esperanza. En 1945, en un contexto de oscura posguerra, Carl Jung retoma sus escritos luego de casi diez a\u00f1os de silencio posterior a la segunda guerra mundial. Advert\u00eda a sus lectores: \u201cSe <em>impone desescombrar<\/em>\u201d, antes de la reconstrucci\u00f3n viene el desescombro, que tambi\u00e9n incluye la reflexi\u00f3n sobre lo ocurrido. En este art\u00edculo Jung se asume con el alma revuelta y carente de toda mesura. Pensar al mundo fuera del mundo, pensar el padecimiento personal y colectivo sin sufrirlo o teoriz\u00e1ndolo, se vuelve una posici\u00f3n defensiva y en cierta forma arrogante. Ni tan lejos ni tan cerca, una distancia de rescate que permita el acercamiento y el rodeo sin fagocitarnos. Se impone desescombrar, tanto para recuperar como para reflexionar; a sangre caliente y a grito pelado por momentos, a sangre fr\u00eda y con mesura por otros.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La esperanza como pr\u00e1ctica, es una actividad profundamente excavatoria, es hija de la noche y ninguna noche es perpetua. Esta oscuridad no es absoluta ni abstracta, nos recuerda el origen olvidado, que un padecimiento lo vuelve reconocimiento. No hay esperanza posible en el olvido ni en una ansiedad que reclama presencias. La esperanza anhela, reconoce, contempla y reza pero tambi\u00e9n hace mundo desde su pr\u00e1ctica, no solo lo padece en una espera ag\u00f3nica. El desvar\u00edo forma parte de su paisaje, pues toda esperanza es falsa en un sentido estrictamente l\u00f3gico, no hay una raz\u00f3n que la sustente, es ir a contrapelo cuando el sentido com\u00fan demanda otros tipos de entendimientos, curiosamente es la esperanza la que nos prepara para la decepci\u00f3n y la ca\u00edda, no la sensatez ni la solemnidad de las certezas. Algo que perturba y desconcierta tiene el potencial de religarnos y despertarnos del olvido, arrancarnos de la sensaci\u00f3n de habitar una existencia ajena y desalmada. En palabras de Marco Aurelio:<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:quote -->\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><!-- wp:paragraph -->\n<p><em>\"O se trata de una necesidad del destino y un<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><em>orden inviolable, o bien de una providencia<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><em>aplacable, o bien de un caos fortuito y sin<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><em>direcci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><em>Si se trata de una necesidad inviolable, \u00bfa qu\u00e9<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><em>ofreces resistencia?<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><em>Si se trata de una providencia que acepta ser<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><em>aplacada, entonces hazte a ti mismo<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><em>merecedor del socorro divino.<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><em>Y si se trata de un caos sin gu\u00eda, conf\u00f3rmate,<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><em>porque en medio de un oleaje de tal \u00edndole<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><em>dispones en tu interior de una inteligencia gu\u00eda\"<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph --><\/blockquote>\n<!-- \/wp:quote -->\n\n<!-- wp:separator {\"gradient\":\"blush-bordeaux\",\"className\":\"is-style-wide\"} -->\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity has-blush-bordeaux-gradient-background has-background is-style-wide\"\/>\n<!-- \/wp:separator -->\n\n<!-- wp:media-text {\"mediaId\":707,\"mediaLink\":\"https:\/\/www.revistastellium.com\/?attachment_id=707\",\"mediaType\":\"image\"} -->\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img src=\"https:\/\/www.revistastellium.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Copia-de-Foto-gi.juliano-Gi-Juliano-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-707 size-full\"\/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\"><!-- wp:heading -->\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Gi Juliano<\/h2>\n<!-- \/wp:heading -->\n\n<!-- wp:quote -->\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><!-- wp:paragraph -->\n<p>Licenciada en econom\u00eda y astr\u00f3loga argentina. Como economista y m\u00e1ster en econom\u00eda (Universidad del CEMA), se ha dedicado a la docencia (Universidad de Buenos Aires), a la investigaci\u00f3n de temas ambientales y a las finanzas. Como astr\u00f3loga profesional, se encuentra dedicada a la consultor\u00eda, a la docencia y a la investigaci\u00f3n. Ha transitado una primera etapa de formaci\u00f3n relacionada con una astrolog\u00eda de enfoque humanista (Casa XI), una etapa intermedia en la que incorpor\u00f3 diversos contenidos de posgrado que la llevaron a una etapa que contin\u00faa en el presente, enraizada en una astrolog\u00eda tradicional helen\u00edstica (Hellenistic Astrology Course, Chris Brennan).<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>astrolo.gi@outlook.com<br>instagram: astrolo.gi<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph --><\/blockquote>\n<!-- \/wp:quote --><\/div><\/div>\n<!-- \/wp:media-text -->","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[13],"tags":[71],"class_list":["post-569","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-astrologia","tag-gi-juliano"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/569","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=569"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/569\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1517,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/569\/revisions\/1517"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/708"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=569"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=569"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=569"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}