{"id":567,"date":"2023-07-19T19:43:10","date_gmt":"2023-07-19T19:43:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistastellium.com\/?p=567"},"modified":"2023-10-18T22:20:41","modified_gmt":"2023-10-18T22:20:41","slug":"logica-del-objeto-de-informacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistastellium.com\/?p=567","title":{"rendered":"L\u00f3gica del objeto de informaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La astrolog\u00eda como puente<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Por Martina Carutti<\/h3>\n\n\n\n<p>Los principales problemas de la humanidad como especie surgen de la l\u00f3gica a partir de la cual nos pensamos a nosotros mismos y al mundo, y m\u00e1s profundamente, el modo en que nos percibimos y nos sentimos, teniendo en cuenta que los sistemas cognitivos constituyen una unidad ideica-perceptual-emocional-sensorial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los seres humanos hemos acordado colectivamente, desde la funci\u00f3n del sistema que se encarga de ello, a la que llamamos habitualmente \u201cyo\u201d, que somos entidades separadas las unas de las otras, y por lo tanto, en \u00faltima instancia, objetos. Esta l\u00f3gica, a la que llamar\u00e9 \u201cl\u00f3gica de los objetos\u201d, implica la modalidad de interacci\u00f3n y construcci\u00f3n de la realidad fundada en la lucha de poder entre posiciones, la competencia, la posesividad, la ambici\u00f3n, el apego y dem\u00e1s variables que son la base de las dram\u00e1ticas humanas a trav\u00e9s de los tiempos. Estos problemas no tienen soluci\u00f3n posible dentro de esta l\u00f3gica porque justamente esta l\u00f3gica estructuralmente los contiene y los provoca. Entonces solo ser\u00eda posible encontrar la soluci\u00f3n en una nueva l\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta al problema, o aprendizaje necesario, no puede, en este caso, encontrarse en el mismo nivel en el cual el problema se plantea. Siguiendo a Bateson, diremos entonces que ser\u00e1 necesario desarrollar un aprendizaje de nivel III, es decir, propiciar la emergencia de un nuevo contexto l\u00f3gico en el cual las partes en conflicto se reordenen y adquieran una nueva significaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSer\u00e1 posible entonces plantear una nueva l\u00f3gica, un nuevo contexto, para pensarnos, y luego sentirnos, a nosotros mismos, ya no como meros objetos sino como<em>&nbsp;informaci\u00f3n que circula en la red de la existencia?&nbsp;<\/em>Esta l\u00f3gica diferente implicar\u00eda otra modalidad de interacci\u00f3n entre seres humanos: una interacci\u00f3n amorosa y una&nbsp; comprensi\u00f3n de la realidad m\u00e1s acorde a las necesidades planetarias de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Investiguemos un poco de d\u00f3nde viene la percepci\u00f3n de ser objetos y si es posible que otra percepci\u00f3n pueda emerger. Un ser humano es un sistema complejo que excede a la habitual idea de \u201cyo\u201d que manejamos cotidianamente para dar cuenta de lo que somos. Sin embargo nos pensamos-percibimos-sentimos a nosotros mismos como meros &#8220;yoes&#8221;, b\u00e1sicamente porque es desde esa &nbsp;<em>funci\u00f3n del ser, <\/em>&nbsp;la funci\u00f3n de autoconsciencia,<em> <\/em>desde la cual nos percibimos a nosotros mismos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Demos un rodeo para pensar un poco acerca de este &nbsp;yo que postulamos antes de continuar. Podemos decir que un ser humano es, en un plano o nivel, un cuerpo; esto es, una entidad material ubicada en un determinado espacio-tiempo. Este cuerpo incluye como \u00f3rgano central para su funcionamiento un cerebro: tejido celular espec\u00edfico (neuronal) de alta complejidad. &nbsp;Un cerebro-cuerpo, que estructuralmente existe en permanente intercambio con otros cerebros-cuerpos, &nbsp;produce un \u201cyo\u201d que voy a definir, en principio, como el complej\u00edsimo circuito neuronal que &nbsp;registra, inscribe o conserva en lo que denominamos memoria un conglomerado de datos acerca del cuerpo en el que tiene lugar ese circuito neuronal. La construcci\u00f3n de este circuito conlleva un largo proceso interactivo, es decir, que se produce en el interior de la \u201cmanada\u201d humana. As\u00ed, el yo es producto o resultado de una compleja interacci\u00f3n entre seres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Someramente podemos decir que un cuerpo inmerso en la manada recibir\u00e1 a trav\u00e9s de los sentidos la informaci\u00f3n circundante y generar\u00e1 respuestas o reacciones que se organizar\u00e1n en forma de lo que denominamos sensaciones. A trav\u00e9s del proceso o funci\u00f3n de la memoria, las sensaciones que se producen en ese cuerpo como reacci\u00f3n a su \u201cser-estar\u201d en el mundo se registrar\u00e1n o conservar\u00e1n y se ir\u00e1n &nbsp;clasificando de acuerdo a si resultan placenteras o displacenteras, es decir, si gratifican o no al cerebro que las registra. Por ejemplo, la sensaci\u00f3n de hambre que genera un determinado circuito neuroqu\u00edmico displacentero y que se aplaca con la ingesti\u00f3n de alimento, lo que genera un nuevo circuito neuroqu\u00edmico placentero.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos primeros registros o marcas sensoriales constituyen las bases para que el cerebro construya una imagen del cuerpo que lo contiene a partir de las im\u00e1genes que percibe de los otros cuerpos en la manada. Este es el proceso de identificaci\u00f3n-desidentificaci\u00f3n, estadio del espejo desarrollado en el psicoan\u00e1lisis de Lacan. As\u00ed, el cuerpo como entidad material biol\u00f3gica termina siendo, a su vez, una idea-pensamiento, una realidad inmaterial-imaginaria, un cuerpo-imagen reflejo del cuerpo material conservada en la memoria, lo que en psicoan\u00e1lisis se denomina narcisismo.<\/p>\n\n\n\n<p>A esta imagen se ligar\u00e1 el nombre que &nbsp;la manada-familia \u201cle puso\u201d a ese ser, y&nbsp;un relato verbal m\u00e1s o menos lineal&nbsp;que organizar\u00e1 en forma de historia las experiencias atravesadas por ese cuerpo en su ser-estar en el tiempo-espacio. El yo ser\u00e1 entonces, tambi\u00e9n, aquella funci\u00f3n del ser que registra en la memoria las vivencias que el cuerpo atraviesa, y las transforma en experiencias-recuerdos-relatos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el yo es una idea-pensamiento-constructo mental, que se vuelve sobre s\u00ed mismo, se piensa a s\u00ed mismo. Es pensamiento-idea acerca del cuerpo que piensa. El pensador es lo pensado. El cuerpo se piensa a trav\u00e9s del cerebro, que es el \u00f3rgano del cuerpo que posee esta facultad, y con ese pensamiento crea tiempo mental, es decir, se recuerda en el pasado y se proyecta en el futuro. De esta manera, el ser humano deja de ser meramente un cuerpo material presente en un determinado espacio-tiempo y pasa a ser tambi\u00e9n<em>&nbsp;las ideas que ese cuerpo genera acerca de s\u00ed mismo y lo que lo rodea.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esta complejidad estructural del ser humano (imbricaci\u00f3n de un plano material-concreto y un plano imaginario organizados a partir de categor\u00edas simb\u00f3licas que estructuran la manada) trae diferentes consecuencias que la psicolog\u00eda moderna ha investigado, discriminando lo que consideramos psicopatolog\u00edas e intentando curarlas. Sin embargo, en este ensayo no apunto a investigar lo psicopatol\u00f3gico, sino la l\u00f3gica de funcionamiento en la que estamos inmersos como especie y las consecuencias que conlleva a pesar de no ser consideradas patol\u00f3gicas por la civilizaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La manada humana establece acuerdos perceptivos a partir de los cuales crea la realidad. El acuerdo b\u00e1sico es aquel que hace que cada cuerpo se perciba&nbsp;como una entidad u objeto aut\u00f3nomo discriminado de los dem\u00e1s, una especie de c\u00edrculo cerrado que posee un \u201cinterior\u201d claramente separado del \u201cmundo exterior\u201d habitado por otras entidades u objetos. Esta es la&nbsp;<em>funci\u00f3n principal del yo&nbsp;<\/em>que, evolutivamente,&nbsp;ha posibilitado el desarrollo de diferencias y singularidades en el interior de la manada (astrol\u00f3gicamente hablamos de un nivel de pasaje de C\u00e1ncer a Leo).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, al pensarnos y percibirnos a nosotros mismos como objetos recortados del espacio, organizados en una l\u00f3gica adentro\/afuera claramente definida, pensamos y percibimos a los otros como tales. En la memoria se conserva la \u201cpropia\u201d imagen y la imagen de los que \u201cme\u201d rodean. Cada imagen-entidad est\u00e1 asociada a una historia, un relato, afectos y roles arquet\u00edpicos. En otros ensayos hemos denominado a esta estructura como burbuja-coraza, y desarrollamos c\u00f3mo se daba la interacci\u00f3n entre humanos mediada por esta burbuja-coraza virtual compuesta por ideas, fantas\u00edas, ilusiones, deseos. La contundente percepci\u00f3n de base corporal nos hace muy dif\u00edcil percibirnos como algo diferente a una entidad. Sin embargo, el error l\u00f3gico parecer\u00eda ser el de la cristalizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n que el cuerpo genera: la cristalizaci\u00f3n de ideas, fantas\u00edas, deseos. Si esta informaci\u00f3n es creada interactivamente, en el espacio potencial del v\u00ednculo, el &#8220;entre&#8221;, \u00bfpor qu\u00e9 el cuerpo se identifica con ella y la entifica, la cristaliza, detiene un potencial flujo?<\/p>\n\n\n\n<p>En esta l\u00f3gica de objetos, la interacci\u00f3n se organizar\u00e1 entonces a partir de que a una entidad u objeto dado le resultar\u00e1n apetecibles o rechazables los dem\u00e1s objetos, en tanto supone que obtendr\u00e1 del contacto con ellos placer o displacer. As\u00ed se arma un circuito polarizado entre lo que denominamos deseo (en tanto expansi\u00f3n, acci\u00f3n de ir hacia otro objeto) y miedo-rechazo (en tanto contracci\u00f3n, retirada-huida-evitaci\u00f3n del objeto).<\/p>\n\n\n\n<p>Necesitamos incluir en este circuito dos variables fundamentales. Una es la capacidad del yo-objeto para operar (en tanto cuerpo, gracias a la funci\u00f3n de la mano) sobre los otros objetos concretos del mundo y modificarlos. Otra es la variable tiempo psicol\u00f3gico, como aquella capacidad para recordar el pasado e imaginar-fantasear el futuro. De acuerdo a esto, observamos c\u00f3mo cada yo-objeto, en arreglo con los acuerdos que se establecen en la manada de la cual es producto y que lo condicionan, construir\u00e1 una serie de anhelos, ilusiones, planes con la creencia de que puede construir el mundo a su antojo.<\/p>\n\n\n\n<p>La l\u00f3gica del yo, o que hemos llamado de los objetos, entonces, es la l\u00f3gica que sostiene que un ser humano es una entidad capaz de controlar-modificar su entorno a su antojo, incluso otros seres humanos. Toda la din\u00e1mica del poder, la posesividad, la ambici\u00f3n, la competencia, los celos, el dominio, est\u00e1 basada en la creencia de que somos entidades separadas que podemos lograr lo que nos proponemos, punto en el cual los otros ser\u00e1n percibidos como objetos que nos \u201csirven\u201d o no para cumplir con nuestros objetivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de esta l\u00f3gica no hay manera de escapar de las coreograf\u00edas arquet\u00edpicas. El otro es un objeto en mi mente, el&nbsp;Yo (el objeto en mi mente que creo ser) lo desea o le teme; si le teme huye o trata de controlarlo, si lo desea se acerca y \u00a1tambi\u00e9n trata de controlarlo! Todo se complica cuando se desea y teme al mismo objeto al mismo tiempo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, el yo sospecha o teme que ser\u00e1 objeto de dominio y de control del otro, con lo cual se proteger\u00e1 y defender\u00e1. La paradoja insalvable es que ese Yo existe en tanto tal como producto de la apropiaci\u00f3n-dominio-control que la manada hizo, y hace en la permanente interacci\u00f3n humana, del cuerpo-cerebro en el cual tiene lugar como circuito neuroqu\u00edmico. Entonces hace estrategias para lograr sus objetivos. El Yo en s\u00ed mismo es la estrategia. De ah\u00ed los pactos inconscientes de control que establecemos entre humanos cuando parece que nos amamos, y las luchas encarnizadas cuando decimos abiertamente que nos odiamos y defendemos \u201cnuestra\u201d posici\u00f3n. (No nos olvidemos aqu\u00ed de a qu\u00e9 llamamos posiciones: ubicaciones en la manada que representan discursos humanos ancestrales o tendencias que se&nbsp; adhieren al Yo y a los que el Yo adhiere).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta l\u00f3gica funciona as\u00ed. No tiene salida. Es in\u00fatil tratar de resolver los problemas en este plano. Es, nuevamente siguiendo a Bateson, un doble v\u00ednculo. Por lo tanto, la \u00fanica respuesta posible, como se mencionaba m\u00e1s arriba, es crear un nuevo nivel l\u00f3gico en el cual la l\u00f3gica del Yo, en todo caso, funcione como interfaz entre la l\u00f3gica de la materia y la l\u00f3gica de la informaci\u00f3n din\u00e1mica, en lugar de quedar amalgamada a la l\u00f3gica corporal que crea la l\u00f3gica de las entidades-objetos con su din\u00e1mica de interacci\u00f3n espec\u00edfica y defectuosa: entidades separadas que se vinculan como dos c\u00edrculos cerrados a trav\u00e9s de una l\u00ednea, intentando dominarse unas a otras, sin generar m\u00e1s que paranoia y estrategias de defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEntonces?<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, tal vez sea hora de repensar el ser y darnos cuenta de que el yo, la identidad, no puede ser un objeto-entidad cristalizado y cerrado, sino que la identidad inmaterial producto de cada cuerpo es un flujo de informaci\u00f3n interactiva, esto es, vincular, que se encuentra en el \u201centre\u201d m\u00e1s de uno y es siempre nueva.<\/p>\n\n\n\n<p>El ser humano es producto de una trama vital en permanente circulaci\u00f3n, en permanente estado de muerte-vida. Si soy parte de una red no soy una entidad, en todo caso, en tanto entidad ser\u00e9 un canal a trav\u00e9s del cual circula informaci\u00f3n. Para que esta idea se instale entre nosotros, tal vez podr\u00edamos comenzar a hacernos algunas preguntas en el v\u00ednculo mismo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSoy un objeto o soy informaci\u00f3n? \u00bfEl otro para m\u00ed es un objeto o es informaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfMe dejo informar por el otro o lo manipulo para conseguir los deseos que gratifican al circuito cerebral \u201cyo\u201d en funci\u00f3n de sus proyecciones virtuales?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfMe ofrezco al otro como informaci\u00f3n, es decir, me abro sinceramente a dejar circular pensamientos y emociones o hago estrategias para lograr los objetivos que persigo?<\/p>\n\n\n\n<p>Si el otro es informaci\u00f3n para m\u00ed y yo soy informaci\u00f3n para el otro, no hay nada que temer. No ser\u00e9 atacada, ni dominada, ni controlada por ese ser, sino que gracias al v\u00ednculo que establezcamos posibilitaremos una circulaci\u00f3n fluida de informaci\u00f3n en la red. En esta l\u00f3gica no hay juicio, no hay correcto o incorrecto, no hay dominio ni control posible. S\u00f3lo requiere renunciar a las certezas, a la ilusi\u00f3n de saber quien soy. Esto es vivido por el sistema cuerpo-cerebro como v\u00e9rtigo, incertidumbre, pero a la vez con una enorme sensaci\u00f3n de vitalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Si la existencia es un todo del cual formamos parte, es rid\u00edculo empe\u00f1arnos en ser un todo completo cada uno. La met\u00e1fora de ser seres-neuronas que hacen a una inteligencia m\u00e1s amplia nos obliga a asumir la responsabilidad de hacer fluir la informaci\u00f3n que somos.&nbsp;Cuanto m\u00e1s nos sintamos entidades separadas y nos&nbsp;ensimismemos en la burbuja de nuestras sensaciones autogeneradas, m\u00e1s estaremos generando una arteroesclerosis planetaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que hacia all\u00ed va la evoluci\u00f3n de la percepci\u00f3n: sentirnos informaci\u00f3n circulando en red. Pasar de la l\u00f3gica de los objetos a la l\u00f3gica de la informaci\u00f3n. Para ello la astrolog\u00eda se nos ofrece como un valioso puente, dado que nos permite comprendernos en tanto c\u00f3digo de informaci\u00f3n. Lo que llamamos carta natal es un conglomerado de datos ordenados en patrones que se despliegan como vibraci\u00f3n en la danza del sistema solar y se encarnan en cada cuerpo que emerge en la Tierra. Ahondar en la meditaci\u00f3n de lo que la astrolog\u00eda nos comunica puede llevarnos a una percepci\u00f3n cabal que nos permita sentirnos informaci\u00f3n vital en circulaci\u00f3n y perpetuo intercambio.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer paso es reflexionar y darnos cuenta de que el yo emerge del c\u00f3digo, es decir, la carta natal es previa al sujeto que se manifiesta simplemente como un recorte de ella. El segundo paso en esa l\u00ednea es captar entonces que aquello que nos acontece, a lo que llamamos destino, es la manifestaci\u00f3n de lo que desconocemos de nosotros mismos. As\u00ed podremos hacer m\u00e1s porosas&nbsp; las barreras entre quienes sentimos ser y las circunstancias de nuestra vida, y experimentaremos cada acontecimiento y cada v\u00ednculo como una fuente de informaci\u00f3n en la cual descubrirnos m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de la interfaz del yo. Si somos informaci\u00f3n los unos para los otros en lugar de ser objetos, las excitaciones de nuestros deseos apropiativos y de control pueden mitigarse para que nos entreguemos al orden de la circulaci\u00f3n amorosa. Pasaremos de darle a la astrolog\u00eda un uso al servicio del yo a una astrolog\u00eda que nos abra a sentirnos v\u00ednculo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity has-blush-bordeaux-gradient-background has-background is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistastellium.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Copia-de-Martina-Carutti-1024x612.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-776 size-full\"\/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Martina Carutti<\/h2>\n\n\n\n<p>Martina Carutti naci\u00f3 en Buenos Aires, Argentina y creci\u00f3 entre astr\u00f3logos, experiencia que la llev\u00f3 a aprender este lenguaje de manera cotidiana desde muy temprana edad. Formaliz\u00f3 su formaci\u00f3n en Astrolog\u00eda en Casa XI entre los a\u00f1os 1994 y 1997. Paralelamente realiz\u00f3 la carrera de Psicolog\u00eda en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y obtuvo el t\u00edtulo de licenciada en Psicolog\u00eda en 2001. Se ha dedicado a la cl\u00ednica de ni\u00f1os y adultos y a la consulta interfamiliar en el \u00e1mbito privado e institucional desde entonces, as\u00ed como tambi\u00e9n a la docencia universitaria (UBA) entre 2005 y 2010.&nbsp;Se ha formado tambi\u00e9n como terapeuta corporal en&nbsp;Bioenerg\u00e9tica y en Vegetoterapia caracteroanal\u00edtica, y ha realizado estudios de Ensue\u00f1o Dirigido. Participa activamente en el \u00e1mbito de investigaci\u00f3n de Casa XI, donde form\u00f3 parte del seminario experimental &#8220;La matriz de los arquetipos&#8221; y la experiencia \u201cInteligencia Planetaria\u201d.<br>Se desempe\u00f1a como psicoterapeuta y consultora en Astrolog\u00eda&nbsp;y como docente de Casa XI, donde imparte clases pr\u00e1cticas y te\u00f3ricas, as\u00ed como seminarios de posgrado, desde 2013.<br>Es autora e ilustradora del libro de astrolog\u00eda para ni\u00f1os &#8220;Viaje a trav\u00e9s del Zod\u00edaco&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Contacto<\/strong>: <a href=\"http:\/\/www.casaonce.com\/\">www.casaonce.com<\/a> &#8211; marticarutti@gmail.com<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Martina Carutti<\/p>\n<p>Los principales problemas de la humanidad como especie surgen de la l\u00f3gica a partir de la cual nos pensamos a nosotros mismos y al mundo, y m\u00e1s profundamente, el modo en que nos percibimos y nos sentimos, teniendo en<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":777,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[13],"tags":[67],"class_list":["post-567","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-astrologia","tag-martina-carutti"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/567","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=567"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/567\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1504,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/567\/revisions\/1504"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/777"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=567"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=567"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistastellium.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=567"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}